PLACER

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lunes, 5 de mayo de 2014

QUÉ ES LA LITERATURA INFANTIL

REFUGIO-VENTANA-LITERATURA-INFANTIL-TRATAMIENTO-PLACER-ARTE-MEDIACIÓN-REDES-SOÑAR
La última vez que respondí esa pregunta volé hasta mi más tierna infancia, al momento en que comencé a descubrir las letras y significados y mencionaba a mis padres como mediadores en ese proceso. Luego de leer  y escuchar el trabajo de Lluch, Rosell y Bodoc, vuelvo a mi infancia, pero curiosamente cambia mi perspectiva o, mejor dicho, se profundiza esa perspectiva.
Creí en un momento que la literatura había sido una ventana al mundo, pero debo reconocer, que en el fondo fue un refugio. Crecí en dictadura, en un núcleo familiar de oposición, pero con parientes pinochetistas, discursos cruzados, opuestos, ambiguos a veces…¿Qué hacer? La literatura fue la respuesta, fue la respuesta al miedo, al miedo, tan real en esa época, de perder a mis padres y a la incomodidad de no poder decir qué sucedía, pues no era bien visto. La lectura me hizo olvidar esos temores y, volando a otros mundos, en realidad me refugiaba de éste. Fui una asilada en los mundos literarios y debe ser por eso que hoy me encuentro aquí.
Literatura infantil, hecha para niños, ¿existe? Me da un poco de pudor hacer esa pregunta, claro que existe, lo dice claramente G. Lluch en su entrevista: “es una obviedad”. La literatura infantil existe y es un “arte”  como dice Liliana Bodoc, al igual que la literatura para adultos.
La pregunta es entonces ¿cómo es esa literatura infantil? y la respuesta la encontré en Rossell, quien no centra la particularidad de la literatura infantil en su temática, o en sus personajes; los temas de la literatura infantil son los mismos de la literatura de adultos. Lo que cambia es el “tratamiento” de esos temas, la forma en que se abordan, considerando las particularidades  interpretativas de los niños.
Y tal vez es esto lo que me sedujo. La literatura infantil me atrajo por su forma, esos autores lograron despertar en mí el gusto y la pasión por leer, la adicción por leer. No cualquiera puede escribir literatura infantil, es justamente esa sensibilidad, esa capacidad de despertar en el otro, y no en cualquier otro, en UN NIÑO, el placer por la lectura lo que la hace particular. Esa capacidad generadora sólo la tiene la literatura infantil.
¿Mediadora? Sí, mediadora, pero ¿Cómo?, nuevamente es la forma en que abordamos las cosas lo que hace la diferencia. ¿Haciendo más de lo mismo? No lo creo. Desde mi punto de vista creo que  nuestro rol como mediadores  está en, por un lado fortalecer vínculos y  redes que nos permitan estar actualizados en el tema de la LIJ, y por otro en la creación de actividades lo suficientemente realistas y soñadoras al mismo tiempo que nos lleven a mediar entre el libro y la niñez, de manera clara, fuerte y sostenida en el tiempo. De este modo nuestros niños puedan, como dice Toquinho, lograr con esto “subir el muro” y “ver su futuro con claridad”.


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